Los últimos románticos

Desde LA hasta LA (desde Las Águilas hasta Los Ángeles) fue una frase – o un sueño - que Emilio y Julián usaron cuando por primera vez cruzaron el charco para filmar en la ciudad del cine. Compartiendo un departamento en dicha delegación de la ciudad de México, Julián y Emilio, dos abortados de la Universidad en pandemia, junto con otros amigos - que poco a poco han encontrado sus propios caminos Santiago, Fernando, Guillermo, Patricio, Pedro - hallaron en común una misma pasión y forma de hacer las cosas.
Desde LA (Las Águilas), nació ARRÊ, que no era más que un departamento de interés social donde se vivía, pre producía, post producía y se hacían fiestas varias. Al principio, no había perse un interés económico, ni un plan concreto de ser o convertirse en alguien. La única idea era “hacer contenido marrano” (de ahí el cerdo como animal sagrado) y pagar, la modesta renta a la que se habían comprometido por al menos un año.

Es difícil definir el trabajo de ARRÊ a lo largo de los años (5 ya casi desde su fundación), sin embargo, impera siempre la narrativa - sin importar el formato - y la estética – en su más puro proceso artesanal – como pilares supremos para la creación. Eso aunado a valores no negociables como el crew =familia; la libertad de la voz y el proceso; el compartir el conocimiento con lxs otrxs; y el ideal o sueño (cine por favor) como último fin. Resumiendo todo esto al final en concreto como en la canción donde David Bryne canta “never for money, always for love.” Después de tantos aprendizajes y orgánicamente, han llegado proyectos de todo tipo de disciplinas y presupuestos. Mismos que hoy han hecho crecer la mirada, técnica y también las formas de trabajo, convirtiéndola en más que una dupla, en una productora independiente de amigxs, sumando a talento independiente y preservando la creación lo más lejos posible de la industria incesante del contenido masivo para preservar el romanticismo del puerco.